Vivimos en una sociedad diseñada para no sentir dolor ni emocional ni físico. Emocionalmente hemos aprendido a esconder las emociones y físicamente siempre tenemos un medicamento a mano para bloquear el dolor.
Sentir dolor nos paraliza, no nos deja actuar, ni pensar, nos limita. Cuando sentimos dolor dejamos de ser nosotros mismos. O al menos eso creemos.
Para que sentir dolor si lo importante es hacer, hacer y hacer. No parar, no sentir, no saber que nos pasa, ni que nos dice nuestro cuerpo.
¿Te has parado alguna vez a sentir el dolor? El dolor está en ti. Te engañas para no sentirlo, para no verlo.
Hay diferentes niveles de dolor. hay niveles de dolor que te generan vómitos, ganas de arrancarte la piel o pensamientos de querer dejar de vivir. Y la solución cual es… no sentir. Bloquear el dolor con medicamentos que cada vez van aumentando su dosis.
Y cuanto más rápido nos haga efecto mejor.
Quiero que sepas que nunca vas a ganar al dolor bloqueándolo. Siempre encontrará una manera o otra de mostrarse en tu cuerpo.
Aunque te parezca extraño el dolor como la fiebre son signos de nuestro cuerpo. Sólo hay que escucharlos.