Sentimos que nos equivocamos y cometemos errores cuando no respondemos a las expectativas. Seguramente en más de una ocasión has vivido la experiencia de equivocarte. El error o equivocación forman parte de nuestra vida. El problema está en cómo vives ese error.
¿El error se siente? En realidad no. Lo que sientes es la emoción que viviste las primeras veces que experimentaste que era equivocarse. Seguramente asocias el error a culpa, frustración, rabia…
Vivimos en una sociedad donde no se acepta el error. No se acepta en la escuela, no se acepta en el mundo laboral y no se acepta en las relaciones.
¿Cómo no vas a equivocarte cuando depende de las expectativas del otro? Las expectativas siempre tienen una parte subjetiva.
Si tienes hijos pequeños de 3 a 6 años verás muy claramente como les afecta el error o equivocarse.
¿Quién pone las expectativas? La sociedad, el modelo educativo, el jefe, la pareja y los padres.
Es muy importante que entendamos que el error sin el otro no existe
Por ello es muy importante que nos planteemos como padres como vivimos nosotros el error y como queremos educar a nuestros hijos en ello.
¿Cómo te sientes cuando te equivocas? Mal porque no estás respondiendo a esas expectativas
¿Cómo se siente un niño cuando se equivoca? Mal porque no está a la altura de mamá o papá o de la maestra o los amigos.